Entendiendo los suplementos: quemadores de grasa.



El verano ya casi está aquí, y eso significa que todo el mundo se esta volviendo loco intentando perder peso y quedarse definido. Mucha gente va a buscar atajos, la solución fácil, algo que les haga perder 10 kilos en 1 semana.


Uno de los productos comúnmente más recurridos para conseguir este objetivo sin sentido (no puedes perder 10 kilos en una semana de forma saludable…) es los quemadores de grasa. En cierto modo lo puedo entender. Su propio nombre lleva a confusión: “quemadores de grasa… o sea, que me los tomo y quemo grasa, no?”. No, no funcionan así.

Por eso hoy éste va a ser el tema a tratar. Antes de que te gastes el dinero en lo que crees que es el producto mágico que estás buscando, lee éste artículo.

QUEMADORES DE GRASA: ¿QUÉ SON?


Son un suplemento. “oh, gracias Marc, capitán obvio…” Deja que me explique. Lo que quiero decir es que, como suplemento que son, lo único que hacen es complementar tu dieta, pero no pueden sustituir una alimentación adecuada y un entrenamiento correcto.


Los quemadores de grasa son “suplementos nutricionales que potencian la metabolización de la grasa o gasto de energía, alteran la absorción de la grasa, aumentan la perdida de peso, aumentan la oxidación de la grasa durante el ejercicio, o de alguna forma causan adaptaciones a largo plazo que promueven la metabolización de la grasa” [1].


En otras palabras, son un suplemento cuyo objetivo no es más que ayudarte a perder más grasa. Deja que repita eso otra vez: ayudarte a perder más grasa. NO A QUEMAR GRASA POR ELLOS MISMOS.

Te ayudaran SOLO SI tu ya estas en un proceso de perdida de grasa, es decir, que ya estas entrenando correctamente y comiendo en déficit calórico. Una vez hagas eso, ahí es cuando los quemadores de grasas entran en juego.


De nuevo, los quemadores de grasa no queman grasa ellos solos. Voy a ser algo repetitivo con ciertos conceptos a lo largo del artículo, pero quiero dejar un par de ideas claras para que se entienda bien que son exactamente.

¿QUÉ HACEN?


Como has leído en su descripción, pueden jugar papeles muy diversos, pero principalmente estimulan diferentes procesos en tu cuerpo que te ayudarán a utilizar la grasa como combustible y, por tanto, a “quemar grasa” de forma más eficiente (de ahí su nombre).

La mayoría de quemadores de grasa no son mas que un conjunto de cafeína y otros estimulantes que te aceleran el metabolismo y ayudan a tu cuerpo a metabolizar la grasa y usarla como fuente de energía. Los ácidos grasos de descomponen, se envían al torrente sanguíneo y se usan como combustible. Eso es básicamente lo que hacen. Te aceleran el metabolismo, por lo que quemas más calorías, lo cual conlleva un aumento del déficit calórico y, en ultima instancia, un ritmo de bajada de peso más acelerado.


Pero de nuevo, no pueden sustituir al entrenamiento y nutrición apropiados, así que no esperes tomártelos, sentarte en el sofá a comer donuts y perder peso.

¿REALMENTE FUNCIONAN?


Claro que sí, pero no son la pastillitas mágicas que piensas.

Están pensados para complementar lo que ya deberías estar haciendo, esto es, comer en déficit calórico con una correcta distribución de macronutrientes y un buen programa de ejercicio. Si ya estas haciendo estas dos cosas, los quemadores sí que pueden ayudarte a quemar un medio kilo extra a la semana o así, pero ya esta. No te van a hacer perder 10 kilos a la semana.

Un ritmo de pérdida de peso normal y realista sería 0,5 – 1,5 kg por semana, quizás 2 si acabas de empezar tu fase de perdida de grasa. Pero una vez tu cuerpo se adapte al déficit, se reducirá a medio kilo por semana aprox.


Una vez leí una metáfora sobre los quemadores de grasa que describe muy bien lo que son y lo que hacen:

“Imagínate que los quemadores son la mirilla de un rifle de caza, y estás intentando cazar células de grasa.


Tu dieta es el arma, y el ejercicio la munición. Los quemadores quizás te ayuden a apuntar algo mejor y a focalizar de forma más eficiente. Pero sin la artillería pesada de la dieta, y algunas balas en el cargador, la mirilla solo te ayudara a ver las cosas que están lejos, ¡no a obtener resultados!”.


Entiendes la metáfora, ¿no? ;)


¿MERECEN LA PENA?


Bueno, sí y no.


Sí, porque realmente pueden ser una ayuda extra para perder grasa y te pueden acelerar un poco el metabolismo para ayudarte que la pierdas más rápido.

No porque:

- 1: por tercera vez, no pueden sustituir a una rutina de ejercicio correcta y una alimentación adecuada. Si no estás comiendo como deberías y no estas entrenando correctamente, los quemadores de grasa son tirar el dinero.

- 2: son básicamente cafeína, así que compra capsulas de cafeína o bebe algo mas de café y listo. Por supuesto, los quemadores tienen más cafeína que un vaso de café y cumplen otras funciones, pero son básicamente lo mismo.

Por tanto, ¿qué pienso de ellos? Pues que no, para mi no merecen la pena. Los he probado y no he notado tanta diferencia como para que me compense utilizarlos. Mientras tu alimentación sea correcta, bebas suficiente agua, entrenes como es debido y descanses suficiente, es solo cuestión de tiempo.

¿te ayudarán si los compras? Claro que si, pero no tanto como para que compense gastarte el dinero en ellos, al menos no para mi.

Prefiero hacer algo mas de cardio o entrenar uno poco más para quemar un as calorías extra en su lugar, pero tan solo es mi preferencia personal.

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Nos vemos en la próxima! :)