Entendiendo los Suplementos: Proteína en polvo.

Updated: Mar 1, 2019



Hoy en día hay, literalmente, cientos y cientos de suplementos deportivos, haciendo muy complacido saber qué son y para qué se usan. Por ello, en aras de arrojar algo de luz sobre el asunto, he decidido crear esta miniserie a la que he llamado “Entendiendo los suplementos”. La idea de ésta es hacer una introducción básica sobre los suplementos más usados en le mercado, explicando qué son y cuáles osn sus usos/beneficios.

En ésta primera parte de “Entendiendo los suplementos” vamos a tratar al rey, al más básico, el más usado y vendido en el mercado: la proteína en polvo.

Lo primero es lo primero, y para entender su mera existencia, debemos saber qué es la proteína en sí. La proteína es uno de los tres macronutrientes que se encuentran en la comida y que nuestro cuerpo necesita por diversos motivos y para realizar distintas funciones. Es esencial para el crecimiento y la reparación de los tejidos corporales (siendo el tejido muscular uno de ellos) y es el principal componente estructural de células, tejidos, músculos y órganos. Además, las proteínas son necesarias para producir enzimas metabólicas y digestivas y son el constituyente esencial de ciertas hormonas como la tiroxina y la insulina.


Las células del cerebro contienen un 10% de proteína, mientras que los glóbulos rojos contienen un 20%. En términos generales, la proteína constituye el 15% del peso corporal. A mero título informativo cabe destacar también que los dos filamentos responsables de toda contracción muscular, actina y miosina, son de base proteica.


Si los carbohidratos y la grasa (los otros dos macronutrientes) de la dieta no suministran una cantidad de energía adecuada (lo cual se produce por una alimentación desequilibrada) el cuerpo comenzará a utilizar la proteína como fuente de energía, provocando en consecuencia una reducción de la proteína disponible para el crecimiento, la regeneración celular y demás funciones metabólicas. Este punto es de vital importancia en los niños ya que necesitan un aporte de proteína extra para, por un lado, cubrir sus necesidades proteicas diarias, y por otro, para potenciar el crecimiento. Una dieta desequilibrada supondría el uso de las proteínas como fuente de energía, privando al cuerpo de su uso para sus funciones principales.


Entonces, ¿dónde encontramos la proteína? Podemos diferenciar dos grandes tipos de proteínas, las de origen animal y las de origen vegetal. Las primeras las encontramos en la carne, el pescado, huevos y productos lácteos. En cuanto a las de origen vegetal tenemos las legumbres, semillas o el tofu, entre otras.


Llegados a este punto, y sabiendo qué son las proteínas y para qué sirven, pasamos ya al meollo del asunto, la proteína en polvo. Hay muy distintos tipos de proteína en polvo (en función del alimento del que proceden y de su velocidad de asimilación). No obstante, hoy vamos a analizar la proteína whey, ya que es una de las más famosas y más comunes en el mercado.


La proteína whey o proteína de suero de leche es una proteína de alto valor biológico extraída de la leche de vaca en el proceso de transformación de la leche en queso. La leche tiene principalmente dos tipos de proteína: la caseína (80%) y la de suero (20%). A diferencia de lo que comúnmente se cree, no se trata de un producto sintético ya que se extrae del suero residual que se obtiene en el proceso de elaboración del queso, tratándolo con una serie de filtros especiales para separar la proteína de suero de otros componentes como la lactosa o la caseína.


Se trata de una proteína completa que contiene todos los aminoácidos esenciales, y es una de las fuentes más ricas en BCAAs (Branched chain amino acids o aminoácidos de cadena ramificada: leucina, isoleucina y valina).

Nuestro cuerpo por sí solo no es capaz de construir los aminoácidos esenciales y la única manera de conseguirlos es consumiendo alimentos ricos en proteínas de alta calidad, como es el caso de los huevos o la proteína Whey.


Esta proteína es comúnmente recomendada a atletas que practican fitness o culturismo, dada su rápida absorción y dado el estado “receptivo” del cuerpo tras el entrenamiento. Sin embargo, la proteína whey puede conllevar muchos beneficios a cualquier persona que practique ejercicio y a cualquier atleta profesional. Es más, puede ser consumida por todo el mundo, por el mero hecho de que tan solo es una fuente de proteína más que puedes incorporar a tú dieta.

Como fuente de proteína que es, tan solo contribuye a alcanzar tus requerimientos proteicos diarios (al igual que lo hacen los huevos, la carne o el pescado) y te ayuda a consumir y sintetizar todos los aminoácidos esenciales. ¿Por qué la gente la consume después de entrenar? Para proporcionarle a su cuerpo la proteína que necesita para empezar a regenera las fibras musculares que acaban de romper durante el entrenamiento. ¿NECESITAS consumirla después de entrenar? Por supuesto que NO. Su consumo post entrenamiento esta tan generalizado porque es una forma excelente, rápida y simple de proporcionarle a tu cuerpo la proteína que necesita después de entrenar. Pero podrías saltártelo, volver a casa, prepararte una comida de verdad y el efecto sería prácticamente el mismo.

De nuevo, no necesitas la proteína en polvo para tener un “cuerpo fit”. Para eso solo necesitas comer bien, entrenar adecuadamente, descansar lo suficiente y ser paciente.

Bueno, creo que con esto podemos terminar esta introducción básica sobre la proteína en polvo. Espero que os haya ayudado a perderle el miedo y que os haya abierto los ojos si pensabais que la proteína en polvo era un esteroide o algo por el estilo.

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Hasta la próxima! :)

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